Allanamiento de Morada

01.01.2020

Hoy me gustaría tratar el allanamiento de morada, algo que a priori, todos pensamos que se trata de un delincuente que entró contra nuestra voluntad en nuestro domicilio.

Pero antes de empezar quiero dejar claro que, lo que los artículos que más abajo desarrollaremos, nada tienen que ver con el derecho de admisión y que, para despejar dudas, explico que, el derecho de admisión es "aquel derecho en virtud del cual el titular de un establecimiento abierto al público o el organizador de espectáculos y actividades recreativas tiene la facultad de fijar las condiciones de acceso y permanencia en los mismos, siempre que esas condiciones estén dentro de los límites legales", cierto es que, en caso de que se incumplieran las normas que hemos subrayado en negrita y esa persona se negara a abandonar el establecimiento, podría entonces ya, incurrir en allanamiento de morada.

Luego, efectivamente si la persona se negara a abandonar el lugar donde se le requiere legalmente que abandone, nos encontraríamos en lo que se cita en el capítulo II del vigente código penal donde se trata el allanamiento de morada, domicilio de personas jurídicas y establecimientos abiertos al público, donde en su artículo 202 dice que:

"1. El particular que, sin habitar en ella, entrare en morada ajena o se mantuviere en la misma contra la voluntad de su morador, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.

2. Si el hecho se ejecutare con violencia o intimidación la pena será de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses", hasta aquí todo lo que pensábamos que era ese delito, por la extensión de la pena vemos que el primero de los casos estaría incurso en el artículo 33.3.a) y el segundo de los casos en el artículo 33.3.a) y j), ya que como veis le pone una multa superior a tres meses,  un delito menos grave, artículo 13.2, en ambos supuestos.

Bien, pero si seguimos leyendo un poco, es bueno leer, el artículo 203 de este mismo capítulo II y del repetido vigente código penal, nos habla de un tipo de allanamiento de morada que, a efectos de seguridad privada, nos puede venir muy bien en determinados casos y que se recoge el delito de;

"Artículo 203.

1. Será castigado con las penas de prisión de seis meses a un año" (artículo 33.3.a) "y multa de seis a diez meses" (artículo 33.3.j), "el que entrare contra la voluntad de su titular en el domicilio de una persona jurídica pública o privada, despacho profesional u oficina, o en establecimiento mercantil o local abierto al público fuera de las horas de apertura.", fijaros que está hablando de que por la mera acción de entrar, ya comete el delito, no hace falta que sustraiga nada, así, nos encontramos que acaba de cometer esa persona un delito menos grave de allanamiento de morada, menos grave porque como ya sabemos y lo puse entre paréntesis, lleva las penas establecidas para ese tipo de delito.

2. "Será castigado con la pena de multa de uno a tres meses", esto es un delito leve tipificado en el artículo 13.2 por el tipo de pena, art. 33.4.g), "el que se mantuviere contra la voluntad de su titular, fuera de las horas de apertura, en el domicilio de una persona jurídica pública o privada, despacho profesional u oficina, o en establecimiento mercantil o local abierto al público", este caso lo podríamos enmarcar dentro de ese tipo de acto que ocurre cuando alguien una vez cerrado, quiere que le solucionemos algo por narices ese día y se planta en que no me voy hasta que lo hagan, pues si no se va, ya sabe, delito leve de allanamiento de morada.

Para finalizar con este artículo 203, en el punto 3º se refiere a aquellas que personas que ejerzan violencia o intimidación:

3. "Será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años," delito menos grave según artículo 33.3.a), "el que con violencia o intimidación entrare o se mantuviere contra la voluntad de su titular en el domicilio de una persona jurídica pública o privada, despacho profesional u oficina, o en establecimiento mercantil o local abierto al público", ojo que no solo se pena el que entre si no que, se puede dar que esa persona que explicaba en el punto dos, ya no solo no quiera abandonar el establecimiento, sino que se pone agresivo y ejerce violencia y en este caso, no delimita cerrado o fuera de las horas de apertura, por lo que, este último caso puede ser el que nos venga bien para utilizarlo junto con el derecho de admisión, ya que en la mayoría de los casos es donde suele ocurrir violencia o intimidación a la hora de que se les invite a salir y no quieran.

Como podemos ver, es importante esto que acabamos de tratar, porque no son pocas veces las que nos encontramos con casos así y por suerte, el código penal nos ha dado herramientas para solucionar tan desagradables situaciones.

Por último en el artículo 204, se refiere a las situaciones descritas anteriormente pero si las mismas se realizan por un autoridad o funcionario público el cual "fuera de los casos permitidos por la Ley y sin mediar causa legal por delito, cometiere cualquiera de los hechos descritos en los dos artículos anteriores, será castigado con la pena prevista respectivamente en los mismos, en su mitad superior, e inhabilitación absoluta de seis a doce años", en otro artículo ya vimos cómo era el cálculo de esa mitad superior.

Espero que os sirva, seguiremos desgranando poco a poco el código penal.

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